Tirada en la cama, mirando al techo, me pongo a pensar. Pensar en lo que tengo que hacer dentro de una hora, y lo que mañana haré. Me doy media vuelta, y me pongo de costado, tratando de dormirme, ya que al otro día me tengo que levantar temprano. Ah, pero me acuerdo que tengo que poner el despertador. Asique agarro el celular y lo activo para las siete y media de la mañana. Cierro los ojos. Pero de repente, me pongo a pensar que hace un año atrás, había dejado preparado el uniforme y la mochila, con la respectiva carpeta y útiles escolares. Que hace un año, estaba en 3° año de Polimodal, en la orientación "Humanidades y Cs. Sociales", y tenía el privilegio de poder compartir todas las mañanas el aula con mis amigos, y poder disfrutar de sus risas, llantos, chismes y demás cosas. Después llegué a la conclusión que hace exactamente quince años, estaba empezando el Jardín, donde no existía en mi vocabulario la palabra "preocupación"; sólo se trataba de divertirse y poder jugar con todos los juguetes que tenías a tu alcance, de tomarse un rico mate cocido con un pedazo de pan recién horneado, en donde lo degustabas con tanta satisfacción que parecía ser el último que ibas a comer en tu vida, de ir al arenero con una energía tan agrupada, que cuando llegabas a tu casa lo único que querías era dormir una buena siesta para poder recobrar toda la energía que perdiste jugando.
Ahora estoy tratando de dormirme, para mañana ir a trabajar. Soy ya mayor de edad, y estoy por empezar la facultad. La palabra "preocupación", que antes era inexistente en mi vocabulario, ahora pasa a ser la más famosa y utilizada. Tengo la suerte de poder ir a estudiar lo que a mí me gusta, y lo que espero que en un futuro sea mi pasión...
(continuará)
No hay comentarios:
Publicar un comentario